Emilia Santos Frias
santosemili@gmail.com
En toda sociedad existen organizaciones civiles, sin fines de lucro, integradas por personas solidarias que mediante voluntariado, accionan para alcanzar el interés común. Entre ellas están las profesionales, como la que nos integra: el Colegio Dominicano de Periodistas (CDP), sindicatos, juntas de vecinos, clubes de madres…, su finalidad es obtener bienestar colectivo, promover y defender derechos, al tiempo de ofrecer solución a problemáticas sociales, aportando así al trabajo de todas las instituciones legalmente constituidas del Estado, a la ciudadanía y a los gobierno.
En ese aspecto, estas líneas reconocen la labor que desde 1880, desarrollan los Bomberos de la República Dominicana: una organización que desde hace 97 años, realiza servicios ininterrumpidos, arriesgando incluso la vida de sus integrantes a favor de la citada sociedad. Mediante “un trabajo sin distinción de clases, orígenes y credo” Su nacimiento se remonta a aquel famoso incendio en el Ingenio Angelina en 1879, pasando por el fuego que destruyó el local de la Sociedad Amantes al Estudio, hoy Ateneo, ambos en San Pedro de Macorís, provincia de gran diversidad biológica, tradiciones antillanas y cocolas.
Casa de la Danza de los Guloyas, que desde 2005, de acuerdo a la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), es Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, y Folclórico de la nación. Además, tierra de baseball o juego de pelota, de arquitectura con influencias europeas y caribeñas, tipo: pequeño París. Con una identidad diversa, debido a las migraciones que llegaron debido al auge de la industria azucarera entre los siglos XIX y XX.
Allí los Bomberos de nuestro país, hombres y mujeres, encontraron su lumbre. Siendo el Cuarto Padre de la Patria Dominicana: el General Gregorio Luperón, quien mediante el Decreto No. 1851, ordenó su creación. A la sazón un grupo voluntario completamente civiles. Más adelante, en 1893 incendios en el barrio San Miguel en Santo Domingo, crean la necesidad de constituir un cuerpo de bomberos en esta provincia, capital del Estado. A estos se les formaba en cortesía, disciplina militar…, mientras los cuarteles eran equipados con tecnología avanzada para la época: bombas contra incendios, con motor de gasolina, extinguidores, escaleras de salvamento, bombas de balancines, carro ambulancia…, similar a los cuerpos de bomberos de Europa.
Para 1912, ya contaban con una ley, la N0. 5110, que indica que están regidos por los ayuntamientos de cada provincia donde estén ubicados. Asimismo, su actual sostenimiento en seguridad ciudadana, está vinculado al Ministerio de Interior y Policía, a quien presenta su esquema de manejo de riesgos en función de las necesidades. De igual forma, a las alcaldías y brigadas empresariales. Muchos han sido los grandes incendios que se han tenido que mitigar desde la citada fecha hasta la actualidad.
Con más hincapié que antes, debido a las vorágines de la modernidad de este Siglo XXI. Como se ha señalado, todos los cuerpos de bomberos en nuestro país, son municipales. Actualmente, existen más de 200 en toda la nación. Cada uno con estructura propia, pero se apoyan entre jurisdicción, aunque realicen trabajos de acuerdo a los riesgos de la localidad. Justamente, su labor ocupa esta narrativa, mediante la cual se honra y aplaude su faena tesonera, sin miedo a riesgos peculiares constantes; amenazas y daños que hoy deben mitigar para proteger vidas y propiedades.
Por su fila han pasado colegas de la estatura de Luis Rafael Díaz Rodríguez (Lilín), “un virtuoso de la comunicación, estilo propio, voz clara y convincente”. Locutor comercial, de novelas, de noticias, animador de night clubs y narrador de béisbol, uno de los mejores que han existido en nuestro país. Se le recuerda por crear nuevas estaciones de bomberos en Santo Domingo, equipar con camiones bombas, escaleras, ambulancias, unidad de rescate, vehículos utilitarios y motocicletas para uso misceláneo. Creador de las Brigadas de Rescate Aéreo, con pilotos bomberos, y la Juvenil y la Escuela de Cadetes. Fortaleció la brigada femenina y la infantil.
Las hazañas del Cuerpo de Bomberos, salvando vidas están insertas en las páginas de nuestra historia, desde el caso del Polvorín de San Gerónimo en 1937, hasta el colapso de la discoteca más famosa de la República Dominicana: Jet Set, tragedia acaecida la madrugada el martes ocho de abril de 2025. Dejó más de 200 muertos y todo un país en duelo que aún siente el siniestro. Sus operaciones con ahínco están presentes en las distintas brigadas: Hurón, especializada en búsqueda y rescate ante desastres y fenómenos naturales. Rescate, que retira víctimas de lugares peligrosos vehicular, acuático, estructuras colapsadas, altura, confinamiento, incendio…
Hoy su entrenamiento es permanente. Son formados como profesionales en su academia, donde adquieren instrucción, así como, en instituciones homólogas y universidades a nivel internacional. Sus puertas están abiertas a personas de ambos sexos, entre 18 y 40 años, quienes pueden ingresar a sus filas cada año, previa inscripción en el mes enero, para iniciar la formación en abril. Agradecemos sus sacrificios ante emergencias, que Dios y la vida les premie.
santosemili@gmail.com
La autora reside en
Es educadora, periodista,
abogada y locutora.




