El periodismo en las aulas.

Por Rubellys Romero
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El periodismo en las aulas

Por Virginia Bergés Rib

En el proceso de educar a los niños para las demandas del Siglo XXI, se hace
imprescindible estimular el pensamiento crítico y fomentar el conocimiento de su
realidad, tanto a partir de sus propias vivencias, de sus experiencias personales,
familiares y en su entorno inmediato, como de la realidad social del país y del mundo.
Se hace necesario actualizar los conocimientos en sociedades inmersas en constantes
cambios y avances en todas las áreas del saber.
Los medios de comunicación en su conjunto constituyen vehículos de difusión de la
dinámica de cambio. Cumpliendo el objetivo periodístico, numerosas plataformas de
información difunden acontecimientos noticiosos e informaciones científicas y
culturales. Estas producciones cumplen un rol adicional al informativo, ya que
constituyen un valioso recurso educativo en las aulas.
En escuelas y universidades y en otros ámbitos educativos, los docentes utilizan
productos periodísticos en el proceso de enseñanza-aprendizaje. Estudiantes desde los
niveles iniciales de educación a niveles de grado, obtienen de los materiales
periodísticos la visión de la problemática social, económica, política, científica y
cultural del país y del mundo. Docentes consultados para escribir este artículo
atestiguan que el uso de material periodístico en las aulas puede contribuir al
aprendizaje significativo, que se orienta a la comprensión y a la construcción del
conocimiento.
La lectura y análisis de material periodístico en las aulas ayuda al alumno a desarrollar
su pensamiento crítico. El análisis de la lectura o la escucha, si es un medio sonoro o
audio-visual, lo lleva al análisis del contenido y de la fuente informativo, a la intención
del autor, las connotaciones de la información, y la autorreflexión. En su proceso de
análisis el estudiante establece cuáles son sus conocimientos previos sobre el tema,
proyectar cómo la nueva información constituye un elemento en su proceso de
aprendizaje.
El material periodístico de calidad tiene puntos en común con aspectos fundamentales
de la escritura académica, pues parte de una investigación y llena los requerimientos
éticos y de responsabilidad social; un periodista bien formado, sabe distinguir los
hechos de las opiniones, domina la redacción y emplea el vocabulario adecuado y
específico del tema que trata. El medio que publica y difunde el material periodístico
cuida los detalles básicos de que no se presenten faltas ortográficas y citar las fuentes
informativas.
La gran variedad de temas periodísticos, tratados en diferentes formatos de la prensa
escrita, los documentales, podcasts, blogs y entrevistas, entre otros, ofrece amplio
material utilizable para la docencia. Dos premisas validan la importancia de utilizar la producción mediática en los procesos educativos: Los requerimientos de la sociedad
de la información para el manejo de enormes volúmenes de información, y de
aumentar las capacidades de análisis, selección e interpretación de la información que
reciben a través de diversas plataformas; y la necesidad de que niños, jóvenes y
adultos tengan conocimiento de cómo son vistos en la sociedad y de todo lo que afecta
la condición de niños.
Refiriéndose a los derechos del niño y el periodismo, Kyungsun Kim, Representante de
UNICEF en Panamá, en el prólogo del Manual de periodismo sobre la niñez y
adolescencia, de esta institución:
Los medios de comunicación y sus profesionales, técnicos y todo personal
involucrado en la divulgación pública de información a la ciudadanía son
actores clave para la realización y garantía de los Derechos del Niño. Ellos
pueden contribuir a elevar el nivel del debate sobre la promoción y protección
de los derechos de niños, niñas y adolescentes, introducir el enfoque de
derechos en las discusiones de los temas que los afectan y generar diálogos que
permitan a la sociedad en su conjunto comprender sus compromisos y
responsabilidades.
En este sentido, vale enfatizar que las producciones periodistas sobre niños, niñas y
jóvenes necesitan un tratamiento prioritario, cuidadoso y transversal.
En las aulas los docentes utilizan:
Producciones periodistas sobre temas medioambientales, descubrimientos científicos,
avances médicos, desarrollos informáticos, y situaciones sociales entre otros, pueden
ser el vehículo del que se valga el docente para estimular el interés de los estudiantes
sobre el contenido del currículo, para profundizar en temas determinados.
Artículos sobre problemas sociales como la delincuencia, las deficiencias hospitalarias,
la necesidad de cubrir las necesidades de los envejecientes resultan ideales para
acercar a los alumnos a estos temas en las clases de ciencias sociales y economía.
Entrevistas y documentales sobre la condición de la mujer o los adolescentes abren el
camino a la reflexión, la crítica y la búsqueda de soluciones colectivas en clases de
psicología, sociología, y educación.
Artículos de investigación sobre las condiciones urbanísticas en los denominados
barrios pobres de nuestras ciudades sirven de base a análisis y desarrollo de proyectos
académicos de estudiantes de arquitectura y urbanismo.
Materiales de páginas Web especializadas en periodismo, como la Fundación Gabo, El
Periodista del Colegio Dominicanos de Periodistas, contribuyen a la profesionalización
de los periodistas, pues los mantienen actualizados y constituyen modelos de buena
prensa informativa y formativa utilizable en las aulas. Existen proyectos de periodismo
infantil con objetivo didáctico como El Plan Lea del Listín Diario Como periodistas es motivo de gran orgullo saber que nuestros materiales llegan a la
comunidad de lectores, y aún más, que también tienen un nicho en la comunidad
educativa, constituyéndose en materiales didácticos.
¿Qué aspectos criterios guían a los docentes a elegir materiales periodísticos como
recursos educativos? Al igual que el periodista, el docente tiende a seleccionar
producciones de temas de impacto, actualidad y trascendencia relacionada con el
contenido de la clase; toma en consideración el cuidado en la redacción, el alcance y
profundidad en la investigación, el uso consciente de los términos utilizados, la
honradez en las intenciones, es decir que elude las noticias falsas y las informaciones
que no están bien documentadas.


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