
Para esta medida se tomó en consideración el incremento reciente de la incertidumbre global ante los cambios en la política comercial de Estados Unidos de América (EUA) y las mayores tensiones geopolíticas; así como las presiones inflacionarias por choques de oferta sobre los precios de los alimentos.
Además, se ponderó que el mecanismo de transmisión de la política monetaria ha estado operando de forma eficiente, lo que ha contribuido a condiciones financieras favorables a través de menores tasas de interés bancarias.
En el entorno internacional, la economía de EUA se mantuvo resiliente en 2025, con una expansión de 2.2 %; mientras que las proyecciones para 2026 se revisaron al alza a 2.6 %, de acuerdo con Consensus Forecasts.





