Editorial
El pasado 29 de agosto el Colegio Dominicano de Periodistas celebró sus elecciones para escoger a sus dirigentes al Comité Ejecutivo Nacional, al Tribunal Disciplinario y a los 5 periodistas delegados ante el Consejo de Administración del Instituto de Previsión y Protección del Periodistas y las 32 seccionales en las provincias y en el exterior.
Este proceso electoral estuvo muy convulsionado por diferencias grupales, liderazgos y violaciones de normativas escritas y no escrita, del Movimiento Marcelino Vega, que salpicó la imagen institucional del Colegio, al punto que la gente afuera observaba que la crisis era del CDP con todas las informaciones verdades, mediaverdades, desinformaciones y Face New con el propósito de hacer daños a los compañeros envueltos en las diferencias y aspiraron a posiciones electivas.
Un equipo, que por más de 30 años ha trabajado juntos en más de 20 procesos electorales, en conquistas para la clase periodistas y trabajadores de la Prensa, también en los errores u omisiones cometidas en las direcciones de los gremios periodísticos(CDP-IPPP y SNTP), cometiendo sesgos por el control de liderazgo los llevó a una aparente división en el proceso pre electoral, con 2 Asambleas, 2 directivas y una guerra pública en las redes sociales, confundiendo a decenas de compañeros que recibían los mensajes, al momento de emitir su voto, al punto de faltarse el respecto públicamente a través de las redes sociales y medios de comunicación.
Creemos que en el CDP no puede volver a escenificar evento tan bochornoso como el ocurrido desde el 20 de julio. Los compañeros, sin importar movimientos o equipos que actúan a lo interno del CDP están comprometido moralmente a respetar sus reglas, la democracia y participar, buscar soluciones a sus problemas internos y evitar que estos sean debatidos con un público que nada le interesa.
En cuanto a la Comisión Nacional Electoral, escogida en la Asamblea General del 28 de mayo, reconocemos hizo su trabajo, organizado y a tiempo, aunque desde nuestro punto de vista cometió errores, omisiones, desconocimientos y hasta el punto de extralimitarse en sus funciones, cuando decidió enviar una comunicación al CEN, en la que ordenaba retirar la membresía, someter al Tribunal Disciplinario y retirar el nombre del padrón al compañero José Beato, aprobado por el CEN encabezado por Adriano de la Cruz, en el año 2019, bajo la justificación de entrar de manera irregular al CDP, y obviando, pese a tener la información de que existen 1,494 colegiados con la misma condición que Beato, inscritos y de pleno derecho a elegir y ser elegible en los procesos electorales del CDP.
Este hecho llegó al Tribunal Superior Administrativo, en la que participaron la CNE, el compañero José Beato y hasta el Comité Ejecutivo Nacional, declarando inadmisible la petición solicitada por las partes accionantes.
Creemos que el nuevo Comité Ejecutivo tiene la responsabilidad de darle respuesta al problema de aprobación de personas que no califican para ser miembro, a pesar de que se ha informado en 4 Asambleas Generales y nadie quiere colocarle el cascabel al gato, tomar una decisión y asumir con responsabilidad las exigencias que hicieron ante la Comisión Nacional Electoral de aplicar la Ley 10-91 a todo por igual sin discriminación.
Sobre los resultados electorales, el CEN respeta las decisiones emitidas por la mayoría de los periodistas y hace un llamado vehemente a todos sus miembros a integrarse a trabajar unidos, comprometidos para enfrentar los desafíos que tiene el CDP por delante, impulsar su transformación y desarrollo institucional, respecto al ejercicio del periodismo, la profesionalización, la modificación de la Ley 10-91 como única vía de salvar al CDP.
Desde la posición de pasado presidente del CDP por 4 periodo y más de casi 30 años al servicio de los periodistas apoyaremos los proyectos que entendemos viables, posibles y consensuados, para beneficiar al periodismo, al periodista, a los ciudadanos y a la transformación desde la modificación del edificios, sus recursos humanos, sus directivos a nivel nacional y a los asesores para junto seguir manteniendo fuerte, unido y comprometido con los mejores intereses de nuestro Colegio Dominicano de Periodistas.
Trabajemos para eliminar las diferencias, por la modificación de la Ley en cuyos contenidos una la familia, y no lo divida como está concebida actualmente y que los recursos que pudiera generar esta ley sean distribuidos equitativamente entre los organismos, las seccionales y la profesionalización de la clase.




